From: Mirta Bialogorski
To: Juan Magariños
Sent: Saturday, August 26, 2006 7:13 PM

 

 

Evento: COPA DEL MUNDO Alemania 2006. Transmisión del partido entre Corea del Sur y Togo

Lugar: Instituto Coreano-Argentino (ICA)

Asamblea 1840, Capital Federal

Fecha:13 de junio de 2006

 

 

Ejercicio de descripción del evento

Mirta Bialogorski

 

 

 

Con motivo de jugarse el campeonato mundial de fútbol 2006 que se desarrolla en Alemania, compiten  en la primera fecha, la selección de Corea del Sur y la de Togo, a las 10hs del día 13 de junio de 2006. Por ese motivo asistimos al Instituto Coreano Argentino (ICA), Paola Fritz y Mirta Bialogorski, invitadas por Juan Carlos Chung, presidente de la Asociación Coreana de Fútbol Coreana (dependiente de la Asociación de Deportes de la Asociación Coreana Argentina).

Allí, miembros de la colectividad son unvitados a ver el partido en pantalla gigante.

 

Llegamos al ICA situado en el barrio de Flores Sur (calle Asamblea y Carabobo) a las 9.20 hs..

La entrada principal está cerrada .Un cartel en coreano y con una flecha indica que la entrada es por una puerta lateral, a la que se accede bajando una escalera. Dos señores frente a una mesita reparten camisetas rojas con la inscripción”El diablo rojo-Corea”  que tiene además el dibujo de un tigre. Con cada camiseta entregan un cartoncito amarillo con un número.

 

Por esa puerta se accede de forma directa a un salón el salón. (después nos enteramos que es el que funciona como comedor) en donde hay una pantalla grande de plasma en un ángulo de la habitación y  sillitas y mesa que utilizan habitualmente los alumnos en las salas, y que se han dispuesto formando la platea.

 

Pregunto a las personas que repartían las camisetas por el Sr.Juan Carlos Chung, presidente de la Asociación de Fútbol Coreano (dependiente de la Asociación Coreana Argentina),  con quien habíamos pautado encontrarnos. No saben responderme pero nos obsequin una camiseta a cada una que nos pusimos arriba de la ropa.

 

Me acerco un señor  que está charlando con otro y les pregunto por el Sr.Chung. Ambos me miran, se miran entre ellos, hablan en coreano, no me responden y llaman a un tercero. Esta persona me informa que no había llegado todavía.

 

Pregunto entonces a una maestra de la escuela, que es argentina (occidental) por la directora del ICA. Me indica que su oficina está en la Planta Baja, nosotros estamos en el subsuelo. Subimos y Gladys Bassa, la directora, nos hace pasar. Como nos conocemos por habernos encontrado en  oportunidad de entrevistas anteriores, nos cuenta que ya es la segunda vez que organiza este evento. La primera fue para la Copa del mundo en el año 2002.

 

Explica que el evento consiste en que la escuela abre sus puertas a la comunidad los días que juega la selección nacional de Corea del Sur. De modo que tanto los alumnos –es una escuela primaria con jardín de infantes y pre-escolar- como jóvenes y adultos coreanos pueden seguir el partido a través de pantallas dispuestas para la ocasión.

 

Le pregunto si ocurre lo mismo cuando interviene la selección de Argentina, pero, nos dice, que en esa instancia solamente ven el partido los alumnos.

 

Este evento lo organiza el ICA junto con la Asoción Coreana de Fútbol en Argentina. La directora nos explica que este año decidió que los niños del jardín de infantes vieran el partido en una sala con sus maestras separados del resto; los alumnos de la primaria en el salón-comedor y los invitados en el salón de actos. Esto se debe a que en el mundial del 2002, se produjeron desmanes con rotura de sillas y otros elementos de la escuela.

 

En cada uno de estos salones se ven televisores de plasma   que fueron donados para la ocasión por dos empresas coreanas de electrónica (L.G  y Samsung).

 

 

Antes del inicio de la transmisión:

 

En el salón comedor, los alumnos van llegando con sus maestras y toman asiento. Algunos tienen en sus manos pequeñas banderas de Corea. Otros están comiendo galletitas, tomando jugos o gaseosas. La directora va recogiendo los envases vacíos que le alcanzan los chicos. Todos llevan puesta la camiseta del equipo.

 

En un momento comienzan a aplaudir, agitar las banderas y a canturrear en coreano. Pregunto a una de las maestras argentinas qué están cantando. Como respuesta primera recibo un gesto, hombros para arriba, un rictus con la boca (?) y luego me dice que no sabe, que es en coreano, pero que supone es una forma de alentar al equipo “Dale Corea” o algo similar (fonéticamente suena como “eh, amico”).

 

En el salón de actos van llegando los invitados, en su mayoría jóvenes y adolescentes, más varones que mujeres, que  se acomodan en las sillas. Hay un grupo de cinco o seis mujeres mayores sentadas en la tercera fila y hombres adultos diseminados. Se ven grupitos de tres o cuatro adolescentes parados en la parte de atrás del salón, charlando.

La directora comenta que los adolescentes que vemos se han “rateado” de sus respectivas escuelas (argentinas) para ver el partido. El presidente de la Asoción Coreana Argentina, Sr.Lee, con la camiseta roja puesta me comenta a su vez, que se ven pocos adultos porque son las 10 de la mañana y están en su mayoría, atendiendo sus negocios.

 

El escenario está coronado con una bandeau con los colores de la bandera argentina.

Allí, un grupo de chicos de distintas edades están haciendo un coreografía de rap sin música. Detrás de ellos, una gran pantalla va mostrando los momentos previos a la salida de los equipos. En el costado derecho del escenario hay también una pantalla más pequeña. En los laterales están apostados periodistas de los medios de comunicación coreanos y argentinos.

 

Algunos jóvenes llevan una bandera de Corea atada en la espalda, unas pocas chicas tienen pintada la bandera coreana en sus caras. UN joven lleva en su cabeza un tocado con forma de conejo. Está sentado en la primera fila y es el que alienta a la hinchada. Otros dos jóvenes, tienen un tambor.

Una de las chicas que está bailando y otras del público llevan como tocado, los cuernos que recuerdan al diablo y en su mano un tridente. Al equipo coreano se lo identifica de esa manera “el diablo rojo”. Cuando le pregunto a una de ellas qué significa ese atuendo, me dice que “está de moda en Corea”. Le pregunto sobre el significado pero me dice desconocerlo.

 

Una señora sostiene  un globo de forma alargada de color rojo. Lo va a tener en su mano durante todo el partido y lo va agitar permanentemente.

Muchos tienen banderas de Corea chiquitas y más grandes.

Antes del inicio, hay mucho bullicio, Los jóvenes hablan entre sí en castellano. Los adultos, en coreano.

 

Durante el partido:

 

Los niños del jardín están sentados en una sala, con la luz apagada, mirando la televisión.

 

En el salón comedor, la luz está prendida y los alumnos alientan al equipo con el cántico en coreano, aplauden, agitan las banderitas. Esto ocurre cuando sale el equipo a la cancha y ante cada jugada específia, cuando hay peligro de gol o cuando se enfoca a algún jugador preferido de la selección coreana.

 

Este salón está separado del salón actos por un hall y unas escalinatas. Allí se ubican también jóvenes que llegaron más tarde, en especial, mujeres, y algunas maestras y profesores.

En el salón central se sigue con atención el partido, por momentos el público estalla con el cántico de aliento en coreano y también se oye “Corea, Corea” (ante jugadas peligrosas, cuando un jugador coreano tiene la pelota, cuando amonestan a algún rival)

Cuando Togo, el rival hace el gol, se oye un mumullo y nada más.

Los chicos que están a mi alrededor hacen comentarios sobre algún jugador coreano. Insultan a uno africano, usando términos comunes en las hinchadas argentinas (maricón, hijo de p...).

 

Cuando Corea hace el primer gol, algarabía total. Estalla la platea, hay saltos, suenan los tambores, se oyen los cánticos, se agitan las bandera, hay abrazos. Algunos se quedan sentados y  agitan rítmicamente los brazos (el derecho o el izquierdo) con los dedos índices extendidos o con los dedos en V.  Otros extienden los dos brazos al mismo tiempo.

 

El sonido del tambor acompaña cada jugada en la que se vislunbra posibilidad de gol.

 

El grupo de mujeres mayores se pone a cantar una canción en coreano.

Hay diferentes canales de TV argentinos cubriendo el evento  (11, 2 y 13)

 

 

En el entretiempo, el mismo grupo de chicos que estaba al comienzo, vuelve a bailar sobre el escenario. Algunos miran pero la mayoría habla entre sí.

UN joven coreano se me acerca y me pregunta si va a haber comida. Le contesto que no sé, le pregunto a la directora y me dice que no.

(Presumo que el joven se dirige a mí pensando que pertenezco al plantel de la escuela, ya que los únicos occidentales, además del personal de maestranza, son los docentes y la directora).

 

Comienza el segundo tiempo. Cuando Corea concreta un segundo gol vuelve a estallar el público. Esto se repite cuando se da por finalizado el encuentro con el triunfo de Cortea sobre Togo.

 

Cuando finaliza el partido, se van retirando en forma ordenada, en fila, los alumnos que van a sus aulas y el público.

En en salón de actos queda el grupo de baile. Un móvil de un canal argentino de aire hace una nota en vivo que se puede ver en las pantallas. Cuando se encienden las luces para la nota, los chicos comienzan a mostrar el baile que prepararon, y un grupo de jóvenes que se quedó comienzan a  saltar y gritan “Corea, Corea” en castellano. Eso es lo que se ve en la nota. Le hacen unas preguntas a una docente argentina y a un chico coreano. A éste le preguntan “si juega Argentina y Corea, por quién hinchás? Y él responde “el primer tiempo por Argentina, el segundo por Corea pero, yo soy coreano”.

 

Cuando nos estamos retirando, veo a una mujer argentina, una ordenanza que está barriendo. En ese momento comienza a quitarse la camiseta del equipo coreano que tenía puesta sobre su delantal azul. Cuando me ve, me mira y me dice “ya está, ya me la puedo sacar”.  Le pregunto si el día que juega Argentina también hay tanto despliegue y me dice que no.

En su solapa lleva una escarapela (o un escudo) argentina, la toma con la mano, me mira y me dice: “para mí es ésta” (señalando el prendedor). Nos sonreímos.

 

 

En las afueras de la escuela se ven bandera de Corea en algunas de las casas de los alrededores.