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2006, Oscar Bucciarelli, Sergio Di Pino, Guillermina González, Natalia Teves, Jorgelina Weisbeck y Mónica Cohendoz. "UNIVERSIDAD DE LA CALLE", publicado en Newsletter nº 5 (noviembre, 2006), publicación electrónica de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNCEN, Argentina.

 

 

 

 

 
Novedades

Newsletter Nº 5


La primera referencia del Proyecto se conoce a partir del contacto establecido con el Dr. Magariños durante la realización de las V Jornadas de Gestión y Producción en Comunicación en la Facultad de Ciencias Sociales de Olavarría (FACSO) en Octubre de 2005.

Entre el conjunto de los asistentes a las Jornadas surgió interés, de un grupo de estudiantes y profesores, por participar en este proyecto; constituyéndose un equipo de investigación virtual coordinado por la Mg. Mónica Cohendoz, en el marco del EEDUCOM  (Estudios de Educación y Comunicación) de la Carrera de Comunicación Social de Olavarría.  Participan del proyecto “Universidad de la calle”  diferentes grupos que indagan sobre el problema en diversos  escenarios entre los que se encuentran: minorías inmigrantes, su integración; vida universitaria; identikit del empleado publico; movimiento de Trabajadores Desocupados “Aníbal Verón”; el Hospital y el aprendizaje interactivo de los médicos residentes y  el comunicador social incomunicado. El equipo de Olavarría ha seleccionado “Periodistas de Oficio”. La página web  http://www.universidad-de-la-calle.com/ es el soporte interactivo desde donde se construye la investigación y está abierta a todos los que comparten interés por la temática.

“La expresión Universidad de la Calle se refiere  a esa suma de conocimientos que no se imparte en ninguna institución determinada (Daniel Prieto Castillo, 1999: 113 ss), sino que se adquiere en el esfuerzo cotidiano por ganarse la vida y/ o por tener éxito en el logro de las metas sociales” (1). Desde este posicionamiento es posible identificar situaciones de aprendizaje, que superan los espacios formales de educación, donde los sujetos aprehenden y operan.

El enfoque teórico que sustenta al Proyecto se basa en dos perspectivas que atraviesan la lectura del objeto. Por un lado, la Cognición Social “entendida como el campo de los saberes y competencias relativos a las personas (uno mismo y los otros); a las relaciones interpersonales que intervienen entre individuos identificados por parámetros personales y funcionales, en relación inmediata o retransmitida (comunicaciones, procesos de posicionamiento mutuo y de influencia); a las relaciones en el seno de un grupo humano o entre grupos; a las situaciones sociales” (2). Por otro, la Semiótica Indicial “consistente en el estudio del significado de los objetos y/ o comportamientos, ya que tratará  de la educación y del aprendizaje, en determinado ámbito social a través del espectáculo del comportamiento de los otros.” (3)

El Dr. Magariños concibe  la Semiótica como una metodología de investigación social dado el carácter particular de su objeto de estudio: los signos. Esta especificidad implica no tener otro objeto de conocimiento del cuál diferenciarse, en definitiva no ser una ciencia. Por lo tanto, lo que permite esta perspectiva es reconstruir operaciones semióticas que sirvan de base metodológica a las  distintas disciplinas de las Ciencias Sociales. La Semiótica Indicial requiere la identificación de objetos y/ o comportamientos, en este caso aquellos relacionados con situaciones de aprendizaje.  (Ver Manual de Metodología Semiótica, Magariños 1999)

El escenario de análisis,  denominado “Periodistas de Oficio”,  se circunscribe a ámbitos de aprendizaje no formalizados de la práctica periodística. En la ciudad de Olavarría, gran cantidad de periodistas se han “hecho” en la práctica, sin transitar por los espacios institucionalizados de educación. Desde 1988 la ciudad ofrece, a su vez, la carrera de Comunicación Social, lo que ha planteado una polémica acerca de los ámbitos de formación y las prácticas que se generan en ellos: Saberes adquiridos en los medios (prácticos, empíricos) versus saberes adquiridos en la academia (teóricos, especulativos). Esta problemática permitirá, desde el análisis, abordar los modos de articulación y circulación de los saberes de la universidad de la calle y la universidad de la academia como dos instancias necesarias en la construcción de la episteme de un periodista.

Para llevar a cabo esta tarea es necesario registrar, describir y analizar al periodista de oficio en tanto sujeto que aprende; los discursos como registros semióticos de emociones u opiniones acerca del periodismo que permiten ubicarlos en un modelo social, cultural y político. Requiere pensar también los saberes y contenidos que enmarcan la práctica periodística, el contexto de referencia de la actividad y del sujeto, las normas y comportamientos que regulan las relaciones sociales de esa comunidad y que producen actitudes así como las reglas que instituyen divisiones de tareas dentro del campo profesional.

Si partimos de la base de que el “Periodista de oficio” es aquel que ha aprendido a desempeñarse en los medios sin formarse profesionalmente en instituciones académicas, resulta necesario explorar  los saberes y contenidos que ha adquirido en este contexto y de que manera lo ha hecho: por imitación, ensayo /error, habitualidad, acumulación u otras formas de aprendizaje. (Ver Aprendizaje Social Inteligente,  Rosaria Conte y Mario Paolucci 2001)

Esta dimensión de análisis se relaciona con la producción de los saberes de la Universidad de la Calle en el escenario de los medios de comunicación. En una ciudad intermedia como Olavarría, conviven  un conjunto de espacios de inserción profesional que comprenden publicaciones graficas diarias y mensuales,  una única radio de amplitud modulada y un sin fin de FM, así como la señal local de televisión por cable. Estos espacios, al tiempo que se presentan como el escenario en donde se producen las prácticas del periodismo, actúan como el terreno en donde los conocimientos se transforman en significativos y son reivindicados como habilitantes para actuar en ese contexto. Estos espacios de legitimación, en algunos casos, difieren de los de un estudiante de Comunicación Social estableciéndose lo que Pierre Bourdieu denomina “lucha simbólica”  e implican, por lo tanto, saberes en disputa.

El proyecto Universidad de la Calle tiene una duración de 3 años (enero de 2006- diciembre de 2008). En el primer año, los grupos de investigadores trabajan en la obtención de material bibliográfico,  discusión y ajuste de la propuesta metodológica,  identificación de los escenarios, conceptualización de los comportamientos que los constituyen, realización de entrevistas que permitan la recopilación de información y en  la sistematización contrastativa con el trabajo realizado en los diversos grupos. Del conjunto del material producido se elaborará un informe parcial que apuntará esencialmente “a la enunciación del problema relativo a la existencia, pertinencia y a la eficacia del fenómeno social que hemos denominado Universidad de la Calle” (4)

Para las entrevistas el grupo coordinador del proyecto elaboró una pauta general consistente en tres preguntas que debieron ser formuladas textualmente a los entrevistados sin la opción de aclaraciones o re- preguntas dentro de dos modalidades posibles: oral o escrita. Los grupos realizaron un total de 20 entrevistas cada uno que se encuentran disponibles en la base de datos de la página del proyecto. Los interrogantes fueron en principio dos: ¿Qué es para vos la Universidad de la Calle? y ¿Qué te enseño la Universidad de la Calle? a los que se incorporó, posteriormente, una tercera pregunta: ¿Recuerdas alguna situación concreta en la que aprendiste alguna de esas enseñanzas?

En el caso del escenario “Periodistas de Oficio” previamente se efectuó un trabajo de localización de referentes de los medios de comunicación locales cuyos aprendizajes profesionales transcurrieron fuera de los espacios institucionalizados propios  de las carreras de Comunicación Social y Periodismo.

El material recopilado por las entrevistas se encuentra, en esta etapa de la investigación, en la instancia de análisis y procesamiento. Al mismo tiempo, se avanza en la construcción de un marco teórico que permita la fundamentación del escenario desde la mirada disciplinar.

La investigación apunta a la obtención de un conocimiento original y bien fundado, de naturaleza social y educativa, capaz de operar como insumo para la elaboración de programas educativos y orientar la política legislativa en el área.

En conclusión: “¿Por qué ‘Universidad’ y por qué de ‘la calle’?  La pregunta es válida porque ‘universidad’ designa, en nuestra cultura, el ámbito de más alto nivel en la administración del conocimiento o en el ejercicio de la enseñanza y ‘calle’ el ámbito más ruin, peligroso y fascinante en que se desenvuelve nuestra cotidiana existencia ciudadana. ¿‘Universidad ‘y ‘calle’ pueden ser términos, en principio, contradictorios? ¿Puede la calle ser universidad? ¿O puede tener una Universidad? ¿Puede una Universidad pertenecer a la calle?” (5). Aquí “comienza todo el deslumbramiento que provoca esta expresión: ni hay Universidad, ni hay Calle, pero sí se produce una contradicción dialéctica que nutre de inagotables sugerencias la asociación de ambos términos” (6)

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REFERENCIAS

(1)  Programa del Proyecto. Punto 1.4: resumen teórico.

(2)  Programa del Proyecto.  Punto 4.1: estado actual del conocimiento sobre el tema.

(3)  Programa del Proyecto. Punto 2.1: uso de la semiótica indicial.

(4)   Programa del Proyecto. Punto 4.5: plan de actividades.

(5)  Programa del Proyecto. Punto 5: Hacia la identificación del problema.

Programa del Proyecto. Punto 6: “la universidad de la calle” = 2 metáforas + 1 oxímoron