”Investigando en la calle” Prostíbulos y Prostitutas en la ciudad de Córdoba: La trama socio-antropológica

 

Cristina Del Valle Gómez

Facultad de Filosofía y Humanidades UNC. Ciudad universitaria Córdoba

cristinadelvalle@argentina.com

Ponencia presentada para la IX jornada regionales de investigación en Humanidades y Ciencias Sociales

Mesa: Universidad de la calle

Coordinador: Juan Magariños  

 

 

Resumen

 

El tratamiento de la información y su reporte para este trabajo se realiza a través de un conjunto de conceptos y categorías provenientes tanto de la antropología y como de la sociología,  que permiten sostener el proceso de construcción de conocimiento científico.

El recorte de estudio que se propone para esta ponencia es: “Las prácticas de la trama social que realizan las prostitutas en su contexto y escenario de trabajo”; se trata de mujeres mayores de 18 años, que desarrollan su actividad en lugares cerrados y céntricos de la ciudad de Córdoba. 

El objetivo general 

Dada la naturaleza del objeto y la problemática de investigación el método de esta investigación es el etnográfico, con las técnicas de observación y entrevista. La metodología de este trabajo está en constante diálogo con los sujetos de análisis, durante periodo (2006-2007), en sus respectivos lugares de trabajo.

Los resultados obtenidos surgieron a partir del análisis de las categorizaciones que manejan los sujetos en cuestión en sus relatos

 La discusión de estos resultados se hizo a través de la  exploración de los trabajos existentes sobre este tipo de problemática.

  

Palabras clave: Palabras clave: prostitución. Trama social, Prácticas, Lugares cerrados

 

Introducción

 

Este trabajo forma parte del proyecto de investigación denominado Las gallinas de los huevos de oro. Prostíbulos y Prostitutas en la ciudad de Córdoba: La trama socio-antropológica, que desarrollé en el marco de tesis para la  Maestría en Antropología  de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba bajo la dirección del Dr. Marcelo Casarin  . CEA ( centro de estudios avanzados de la UNC)

Esta investigación se inscribe en el campo de la antropología y dentro de ella se priorizó en el análisis sociocultural sobre el individual, entendiendo que la sociedad, lejos de presentar formas y valores homogéneos, es multifacética y contradictoria lo cual supone romper con la mirada sociocéntrica (Rostagnol, 2007 :13)

La construcción social que se establece entre prostíbulos y prostitutas en córdoba se formula desde la perspectiva del actor y a través de sus relatos de donde se toman las categorizaciones que se utilizan para este trabajo, siendo estas  el punto más novedoso de la investigación y el que elegí para desarrollar en esta ponencia. .

 

El trabajo etnográfico

Se inició la investigación  siguiendo  el enfoque antropológico, lo que permitió desentrañar los significados ocultos que en  el campo de la prostitución se le da a las categorías que ellos manejan  a través de la palabra y de la perspectiva de los sujetos en cuestión. Los relatos de sus historias de vida me permitieron trabajar e indagar entre sus propias jergas

El trabajo de campo se realizó con una  mirada holística y con un abordaje cualitativo, los autores que iluminaron mi trabajo de campo fueron  Augé y Colleyn Para ellos  “aunque sea importante preocuparse por la metodología, el arte del campo, como a veces se lo ha llamado, no se aprende en los libros. Cuando nos vemos sumergidos en una cultura distinta a la nuestra, esta nos informa y nos forma   mucho más de lo que  nuestra memoria consiente y organizada nos deja creer”.  Marc Augé y Jean Paul Colleyn (2006) 

Este trabajo ha sido un proceso en el cual se conjugaron la observación, con  el escuchar  horas y horas los relatos para luego escribirlos  dándole sentido a la trama social, este mirar, escuchar y escribir es para R. Cardoso De Oliveira “Esa relación dialógica, cuyas consecuencias epistemológicas (…) guarda por lo menos una gran superioridad sobre los procedimientos tradicionales de la entrevista. Hace que los horizontes semánticos en confrontación- el del investigador y el del nativo- se abran uno al otro, de tal manera que la confrontación se transforme en un verdadero “encuentro etnográfico”. Crea un espacio semántico compartido por ambos interlocutores, gracias al cual puede ocurrir aquella “fusión de horizontes”(como la hermenéutica llamaría a ese espacio), desde el cual el investigador tendría la habilidad de escuchar al nativo y ser igualmente escuchado por él, iniciando un dialogo teóricamente de “iguales “, sin miedo de estar contaminado el discurso del nativo con elementos del propio discurso incluso, porque el acreditar que sea posible la neutralidad-idealizada por los defensores de la objetividad absoluta- es solo vivir en una dulce ilusión. Intercambiando ideas e información, etnógrafo y nativo, ambos interlocutores igualmente construidos, se abren a un diálogo en todo y por todo superior a la antigua relación investigador/informante, metodológicamente hablando. El Escuchar gana en calidad y transforma la relación de una verdadera interacción. R. Cardoso de Oliveira (2004:60)

Debo aclarar que en este texto el autor utiliza la palabra nativo para referirse a la relación de dialogo que debería existir entre investigador y entrevistado para llegar a obtener aquello que los antropólogos denominan el “modelo Nativo” R. Cardoso de Oliveira ( 2004: 59) a instancias de este trabajo los sujetos en cuestión son interlocutores que narran sus historias de vida.

Para Pollak las  entrevistas de historia oral y los escritos autobiográficos son de todos los materiales, los más  ricos en información. Pueden informarnos sobre los modos de adaptación en ese contexto de ruptura con el mundo habitual. Michael Pollak, (2006:71)

El “ método biográfico”  como   lo denomina Ruth Sautu (1999), al conjunto de técnicas metodológicas basadas en la indagación no estructurada sobre las historias de vida, tal como son relatadas por los propios sujetos, ha cobrado relevancia debido a la diversidad de sentidos atribuidos por las personas a los acontecimientos vitales por los cuales han atravesado ,en un contexto social en el cual prima la diversidad de adscripciones y referencias, muchas veces  contradictoria entre si, siendo la sociedad anómica quien la hace necesaria y difícil en la reconstrucción de la propia historia como de la colectiva Santamarina y Marinas, (1993)

Las experiencias personales vertidas de las historias de vida representan la posibilidad de recuperar los sentidos, vinculados con las experiencias vividas, se pueden vislumbrar un mundo de significaciones, en torno a la intimidad, planteando la posibilidad de insertar los sentidos individuales atribuidos a la experiencia en el contexto social en el que ellos surge.

 

De la complejidad de este mundo de la prostitución que surgió a partir del trabajo etnográfico, seleccioné dos preguntas para abordar la ponencia, ellas son: ¿que relación jerárquica  establecen las categorías que manejan los sujetos entre el prostíbulo y las prostitutas? ¿Cómo se construye/deconstruye la trama social de un prostíbulo a partir de dichas categorías?, comprendiendo  que ser prostituta es algo más que un cuerpo que trabaja con el sexo,  que existe una brumosa organización social, política, económica y religiosa en esa vida laboral.

A partir de la posición que toman las prostitutas como parte de su identidad dentro del prostíbulo se  entienden estas relaciones de la trama social.

El concepto de identidad  involucra cuestiones centrales para el esclarecimiento de la conducta de cualquier ser humano, en la medida en que se refiere a la posición que cada individuo adopta en su relación con los otros individuos con los que interactúa cotidianamente y en las que se pone en juego sus proyectos, sus necesidades y sus deseos. Ricardo Kaliman, (2006: 7)

 

Dentro de esta organización social que tienen las prostitutas el concepto de reciprocidad, (El dar, recibir y restituir) en este ambiente de la prostitución, nos lleva a preguntarnos,¿Qué se da?, ¿Qué se recibe?, ¿Qué se restituye?. 

Tomo este concepto porque es muy puntual para esta situación, la ley del prostíbulo se rige por reglas bien definidas dispuestas y establecidas en cadenas de servicios (Malinowski, [1926]1986: 61).

Se verá en los relatos cómo el intercambio reciproco no está limitado sólo a una cuestión de comercio sexual: hay otros servicios mutuos que forman cadenas de reciprocidad  que forman  un sistema completo y complejo desde donde se manifiestan los diferentes capitales del entramado social y sus respectivas jerarquías.

 

 

 

La construcción-deconstrucción social del prostíbulo

 

 La  construcción de este entramado social surge de datos tomados del trabajo de campo, a través de las técnicas de observación y entrevistas a prostitutas, que permite el análisis e interpretación de relatos de historias de vida como práctica discursiva que revela información sobre el tema.

Para deconstruir este tejido social, se establece un marco analítico que permite comprender las representaciones y los factores subjetivos que, a través de sus categorizaciones, hacen las prostitutas en la trama social de su lugar de trabajo. Esto también permite la consecución del objetivo general, ya que en la trama social está presente el sujeto en cuestión: el lugar físico, las relaciones que surgen de estos, las representaciones que hablan de las jerarquías al interior de estos lugares, la posición que ocupan los sujetos en cuestión con respecto a sus clientes, etc.

 

Las categorías al interior de estos lugares

A) Prostíbulos: Gallineros

B) Prostitutas: Gallinas

C) Maridos o dueños: Gallos  que pisan

D) Clientes: Gallos: que pasan

 

Cabe señalar que aunque se privilegien las categorizaciones de los sujetos en cuestión, encontrarán dentro del trabajo otras categorías como “casas”, “departamentos” y “agencias”, que se seleccionaron, por un lado, para delimitar y especificar que se trata de lugares cerrados; por otro lado, me refiero a “mujeres mayores de 18 años” para delimitar el universo investigado.

 

 

A)Prostíbulos: los gallineros

Para acceder a la categoría prostíbulo En San Pablo, escribe Perlongher, “cada uno de estos espacios va a exigir formas diferenciadas de aproximación, tanto por parte del entrevistador como en los interesados en la transacción” (Perlongher,1999 :28) Si bien esta observación se refiere a la prostitución masculina en Brasil, puede transferirse a mi estudio y me permite reflexionar acerca de las relaciones que se tejen en estos  lugares de trabajo.

 

En casi la totalidad de los prostíbulos de Córdoba relevados se manejan estas categorías (gallineros, gallinas, y gallos, entre otras) por parte de las prostitutas, y hacen referencia a los estratos sociales dentro y fuera del escenario.

 

La metáfora “gallinero”, referida a grupos sociales humanos, cuenta con numerosos antecedentes. Históricamente la palabra gallinero está asociada al teatro griego y romano, siendo denominado así al lugar que ocupaban las prostitutas y la clase más baja de la sociedad     

También se denomina “gallinero” a lugares de encierro como la cárcel, donde muchas de estas mujeres han estado alojadas por algunos delitos, el prostíbulo también es un lugar de encierro: y  hace alusión a los estratos sociales y económicos del prostíbulo donde unos pisan a los demás para mantener su status; la ley del gallinero se rige por jerarquías.

Claudia Briones (1998) describe la relación social y la globalización en un artículo denominado “De antropólogos  y gallineros”; se refiere a la distribución de palos en el gallinero global, al poderío económico y al reparto de posiciones en los gallineros locales homólogos y resistentes a ser transformados.

Geertz (1973) hace referencia a la categoría “gallo”:  lo hace al tratar el concepto de juego profundo, y postula la identificación biológica de los varones con los gallos, símbolos masculinos por excelencia.

Este trabajo tiene en cuenta la dimensión social de la problemática de la prostitución; por ello considera a la ciudad de Córdoba como marco general y los prostíbulos como marcos específicos, dando cuenta también de las posiciones que ocupan los personajes al interior de estos lugares, permitiendo analizar las redefiniciones y resignificaciones del individuo y la sociedad.

 

-Los gallineros de antaño   

Córdoba es una provincia que desde la primera mitad del siglo XX hasta nuestros días albergó gran cantidad de prostíbulos, ya en 1914  se ubicaban en el Barrio Alta Córdoba en un número de entre 20 y 30 reunidos en pequeños grupos.

Estos lugares como otros tantos de esta época surgen en la zona del Hospital Clínicas. El Doctor Juan E. Vélez hace una denuncia de esta situación en abril de 1926, pidiendo que no se condene a todos los que allí viven, ya que hay familias honestas y trabajadoras que viven como vecinos entre estos  prostíbulos, esta situación perjudicó a las inmediaciones hasta que se aprobó la ley contra la prostitución el 1º de julio de 1937, fecha en que se cerraron los prostíbulos “patentados” y florecieron los “clandestinos”.

 

Según los archivos de la primera época por el año 1930 aparecen los lugares  regenteados por  individuos como Luís Colodro quien se dedico a la trata de blancas, vendiendo los servicios sexuales a $40 cuando el resto en esta época cobraba $2,50. Colodro llevaba a su casa a todos los señores del club social de Córdoba, a las dos de la mañana emigraban los clientes  a este local prestigioso que solo era para los señores mayores más distinguidos de nuestra sociedad.(Tedin, 2006)

Este registro demuestra el inicio de esta actividad como un negocio rentable que se proyecta a nuestros días.

 

Estos locales ubicados en la zona oeste de nuestra ciudad como por ejemplo el de Haedo Norte 243  de La Catalana  funcionó hasta el año 1934  cuando pasó a manos de La Aída descripta en los relatos como una  mujer de treinta y cinco años de edad registrada como poseedora de cierta belleza, portadora de ciertas posturas femeninas y de un cierto saber decir. Mujer que despertó amores  con el abogado tucumano José Benito F. diputado nacional por el radicalismo.

Sobre la misma calle Haedo Norte y Santa Rosa se ubicaba el prostíbulo de Madame Safo mujer de distinción, prostituta y regenta del lugar que cobraba $ 5 por su “calidad” en los servicios sexuales. Joven y bella. La Safo poseedora de un cuerpo escultural era propietaria de “La Maison”  a la que concurrían caballeros distinguidos siendo la “pluma” más cara y de reconocido prestigio ya que seleccionaba cuidadosamente a sus pupilas.

Hacia el río por la calle Tablada 2100 estaba “La pimpora”  lugar visitado asiduamente por estudiantes universitarios.

Hasta el año 1935 en Haedo y 9 de Julio funcionó el prostíbulo de Rosa Linda, descripta en los archivos como una negra fiera y jetona que cobraba un peso.

En Haedo Norte 211, el prostíbulo de la Dora, una morocha de aspecto   sargentona y fornida.

Otra casa en Haedo Norte 233 denominada La Carlina, por su dueña quien termino en el Buen Pastor logrando salir de allí cuando se casó con uno de sus clientes , quien pasó a ser su rufián , teniendo que trabajar para el como prostituta más de veinticinco años.

En el año 1937 en Córdoba  en la zona del Barrio Clínicas se nuclean  hasta la sanción 12.331, los prostíbulos  que eran “patentados y clandestinos” situados en la calle Haedo Norte, Vieytes, Tablada y Santa Rosa al 2000 y otros que no eran de tanta importancia.

En todos estos lugares existía una clara diferencia entre los lupanares habitados por mujeres criollas y los poblados por mujeres extranjeras, los llamados primitivos  conformados por mujeres de este país de clase muy pobre, sin belleza física y muchas de ellas de sangre indígena, descuidadas en su limpieza corporal y en sus atavíos con una ingénita apatía que las caracterizaba, no pudiendo competir con las extranjeras que eran las pupilas que reprensaban al proletariado femenino de ultramar quienes reunían  condiciones que eran la antitesis de las criollas.

El comercio sexual en nuestra ciudad se situaba por entonces en los arrabales, los de más fama fueron El Abrojal, Pueblo Alberdi, San Vicente, El Infiernillo entre otros.

A los lugares solo se entraba si se era conocido de la casa o era presentado por un cliente.(Tedín,2006)

Esta situación en la actualidad casi un siglo después no ha cambiado demasiado, por el contrario, se han multiplicado  dejando de nuclearse en barrios o en la zona del clínicas para instalarse más al centro de la ciudad, en nuestros días no se encuentran diferenciados los prostibulos por mujeres nativas o extranjeras o por géneros, por orígenes étnicos, o por categorías etarias, están mezclados los individuos que trabajan del comercio sexual de nuestros días, en algunas agencia de acompañantes se pueden encontrar tanto servicios masculinos como femeninos, de travestis o lesbianas, como así también diversas nacionalidades de trabajadores sexuales

 

En los prostíbulos de principio de siglo el funcionamiento del lugar tenía sus códigos, luego del ingreso tenían que esperar de pie en un patio lleno de macetas donde la patrona conversaba con los clientes predilectos y arreglaba los precios, el resto esperaba y conversaba junto a otros frente a la puerta de la pieza de la predilecta, mientras tocaba la orquesta tango en ese mismo patio.(Tedín,2006).

En nuestros días los códigos han cambiado respecto al funcionamiento de los lugares, no es el mismo que en el pasado,  los tiempos de espera por un servicio sexual no existen ya que hay una diversidad de servicios y un plantel de trabajadoras sexuales tan amplio que se puede verificar con solo abrir el clasificado de La Voz de Interior en el rubro 4 de servicios, rubro que se multiplica de avisos al 300% o más en la tirada del fin de semana.

 Las casas que  eran prostíbulos en el pasado, se describen como amplias comunes con cinco o seis piezas, las cuales funcionaban hasta el amanecer, si bien en teoría  se cerraban a las dos de la mañana.

Los que asistían al estos lugares eran estudiantes que pasaban a bailar,  a tomar cerveza y también se incluyen los que tomaban servicios sexuales únicamente...

La mayoría de los prostíbulos se denominaban por el nombre de la “Madame”

Ya desde esta época se registra también que el policía era  amigo de las patronas dejando pasar por alto las posibles contravenciones. (Tedín, 2006)

En la actualidad también existen en el centro casonas de este  tamaño, que funcionan las 24 hs. No son lugares preparados para bailar como en el pasado, pero sí se consume alcohol entre otras cosas como es por ejemplo drogas. Los   locales se mantienen algunos con nombre como Penélope, Penélope suite, Casa Blanca, Nivel Vip uno etc. O se los reconoce por el nombre de la prestadora de servicios sexuales como se puede leer todos los días en el matutino La voz del interior de nuestra ciudad. Con respecto al rol de la policía todo se arregla con una suma de dinero mensual, tan solo se allanan los locales y se detiene a las prostitutas cuando se expide alguna orden judicial, es entonces cuando los dueños que nunca van presos mandan al abogado a que saque a las detenidas que a lo sumo se llevarán a cuestas la aplicación del art 44 que es un articulo del código de faltas de la Provincia de Córdoba, un escrito de ammar Córdoba (sindicato de trab. Sexuales ) fechado el 2 de enero de 2008 expone un total de 668 personas  detenidas donde 575 fueron mujeres arrestadas entre  los años 2004 al 2007, esta información la obtuvo ammar a través del pedido de informes que se realizó en el marco de la ley 8803 de Acceso al conocimiento de los actos de estado

 

Los Cafishios de antaño tenían casas privadas con cierto bienestar y de nivel económico producto del trabajo de las mujeres que regenteaban. El Cafishio generalmente no se presentaba en el prostíbulo, pasaba a la siesta para hablar con la patrona sobre el desempeño de sus mujeres.(Tedín, 2006)

En la actualidad nada ha cambiado sobre los que manejan mujeres, es más se amplió el negocio con los secuestros y venta de jóvenes y niñas.

 

En una época los gallineros de antaño también se categorizaban según si eran “clandestinos” o “patentados”, es decir  legales o no, en el artículo histórico comenta el Dr. Jerónimo Zapia “el jefe de policía decía que había muy pocos clandestinos y Sabatini me pidió a mí que tratara de esclarecer si en realidad era pocos los clandestinos”. “Entonces hice una circular cablegráfica a todos los médicos de la provincia. Me contestaron casi todos. A los diez días tenia un legajo en donde figuraban 1600 prostíbulos en la provincia, se los lleve al gobernador quien llamó al jefe de policía y nos sentamos los tres”, le dijo el gobernador al jefe de policía ¿a sí que la policía dice que no hay prostíbulos clandestinos en la provincia de Córdoba? “Mire lo que dicen los médicos y puso sobre la mesa la carpeta con el nombre y domicilio de los 1600 prostíbulos y faltaban muchos ya que cada médico informo los que conocía únicamente.(Tedín, 2006)

 

Se puede entender en este párrafo el lugar que ocupa la policía, la política gubernamental y la política sanitaria que desde esta época se interesa por las enfermedades de transmisión sexual y por conocer la población de trabajadoras sexuales existentes.

 La labor médica consiguió por aquellos tiempos que se estableciera la ley 12.331  en Córdoba  por un año en donde se pide el carnet sanitario a imitación de Francia y EE.UU., en este año en el Sanatorio de previsión social se inscribieron voluntariamente más de 5000 mujeres, los registros de la época hablan de lo increíble de los casos, dado el aspecto y la cultura que tenían algunas de estas mujeres que hasta hablaban tres idiomas.

Como las políticas van y vienen esta reglamentación sobre prostitución terminó cuando el mismo Sabatini ordenó el fin del carnet sanitario.

En este tiempo de prácticas de asistencia pública en la población de prostitutas se detectaron en un cincuenta por ciento de ellas enfermedades sexuales. (Tedín M 2006)

 

 

-Los gallineros urbanos

Esta misma problemática sanitaria del pasado se extiende hasta la actualidad, porque no existe en la provincia una legislación para la prostitución, ni un programa provincial sanitario que se encargue de esta población, el programa provincial Sida que depende del Hospital Rawson atiende en su mayoría por no decir a toda la población homosexual en lo que respecta a distribución de preservativos y folletería sobre prevención de enfermedades sexuales, algunas prostitutas que se atienden en el hospital se animan y piden preservativos que de dan de forma  gratuita , pero la mayoría no accede a esto, como no acceden a llevar un tratamiento para verificar si están sanas.

Tiempo atrás se lanzó una convocatoria para investigar en la calle, se encontraron e identificaron estos lugares para hacerles llegar material sobre prevención, pero como es difícil ser constante en este campo tan cerrado a los ciudadanos que no pertenecemos al mismo, nos encontramos con un montón de dificultades y prohibiciones a la hora de hacer nuestra tarea, este tipo de  resultados se cosechan en el tiempo y con mucha paciencia

Estos gallineros urbanos así como en el pasado se configuran de manera similar unos a otros según a la categoría que pertenezca, ya sea “casas”, “departamentos “

o “agencias”

En este campo el de la prostitución y para este trabajo el mismo es entendido como un espacio social construido, apelando a la perspectiva de Bourdieu  (2007) quien señala que es el espacio de juego, donde hay relaciones de fuerza física, económica, cultural, simbólica, etc. Al interior del campo se producen tensiones y luchas de poder por la apropiación del capital que está en juego, capital que no siempre es económico pudiendo ser simbólico al que Bourdieu define como un conjunto de habilidades, creencias, conocimientos y prácticas.

   En este análisis de los conceptos, la noción  de campo se ubica en un 

  “escenario” donde fueron construidas esas historias, ya que el escenario “es el

  lugar donde la acción ocurre, donde los personajes se forman, donde viven sus

  historias, y donde el contexto social y cultural juega un papel de constreñir o

  permitir” Conelly (ob. cit,36) .

  El “contexto”  es  el marco de nuestras interpretaciones que […] varían en     función de    

  las situaciones. Nuestra  definición de la situación es la que nos proporciona un marco

  de interpretación de nuestras acciones y  de las acciones ajenas Coulon, (1995,83)

 

 

En el prostíbulo, dentro del campo de la prostitución, las figuras principales son las porteras del  gallinero. Una de estas porteras es Mariana  (nombre de fantasía que utiliza para su actividad): dueña,  encargada y telefonista de un departamento privado que me brindó su relato en 2006:

 

 “Yo… tengo ya varios años en esto… trabajo más o menos desde el `60 en puteríos [] Antes eran pocos los lugares en Córdoba…eran de medio pelo o bacanes. Yo por esa época vivía en una pensión cerca de la Terminal…  cuando un apareció un cafishio que quería poner una casa de citas.¡Y la puso nomás!, y yo, arregle para quedarme como empleada de limpieza, porque no podía pagar otro tipo de vivienda, terminando como rufiana a porcentaje del cafishio, ¡que va hacer, así es la vida!

“El cafishio trajo sus mujeres, ¡lindas las locas!, ¡re-bien vestidas!, eran unas mariposas de tapados de piel, tacones y joyas, en esa época estas mujeres se alojaban en las piezas de la nueva casa ya reformada y el cafishio mandaba los clientes o hacia reuniones o bailes  en el lugar.

 Este trabajo me duro varios años, mientras renovaban el contrato de alquiler los dueños, después se vendió la propiedad.

Yo en el ‘75 di la entrega para mi departamento…estaba todo tan jodido en el país…lo pagué con lo que ahorré y un huesito que me hice en la pensión me firmo las garantías, él era bancario y así me puse el primer negocito  atendido por mí […] ¡era buena moza aún!  y algunos caballeros estaban gustosos de mis encantos…y me siguieron a mi nueva casita, conseguí un par de chicas que trabajaban en la cañada y el Bulevar  y así seguí…en esa época no se hacia publicidad en el diario como ahora, y  mi chicas salían a la calle y arrancaban a los clientes […] ya han pasado los años y  estoy vieja para esto, pero siempre hay  flores que atraen a los hombres y yo les doy trabajo: muchas chicas que trabajaron conmigo ya son rufianas de sus propios negocios […] Es que somos las gallinitas de los huevos de oro, somos madres, amigas, esposas y concubinas y como si eso fuera poco ponemos huevos, hasta cuando el gallo nos pisa […] Pero ya no hay gallos como los de antes […] de esos que te pagaban la farra y te llevaban a bailar… ¡a la toscana, me acuerdo!… ¡¡¡qué baile en la pista y qué baile en la cama!!!… ¡volaban las plumas!... ¡¡¡que tiempos aquellos!!!... Todo ha cambiado, ¡hasta los gallineros se han globalizado!, ahora  los pollitos compran sexo por Internet…”

 

Mariana es una mujer grande de edad, de enormes ojos negros con una mirada que petrifica, de piel blanca y cabello canoso, de mediana estatura que habla tranquila y pausadamente cuando relata.

En su relato, Mariana se describe como  una trabajadora sexual que metafóricamente describe al campo de la prostitución y al escenario como un gallinero, en donde ella es como una gallina que pone huevos de oro, haciendo referencia al capital  que hacen con esta profesión. Cuando menciona al “gallo la pisa”, se refiere a la dominación masculina que ejerce el marido que la explota, no solo sexualmente sino que comercialmente.

Mariana es una de las pocas prostitutas de su edad que aún esta viva y trabajando en esto, ya que la mayoría a muerto de sida o han delegado o vendido sus lugares de trabajo. Ella es también una de las pocas prostitutas  que se acerca al hospital a retirar material para sus chicas y una  de las pocas que no tiene problemas en relatar su historia y permitirme ver  detalladamente su lugar de trabajo.

 

Estos departamentos privados, como el que me mostró Mariana, están ubicados en el radio céntrico y son de las más diversas categorías: desde los más austeros en las calles Santa Rosa o Rioja, hasta los más elegantes en nueva Córdoba, junto a casa de gobierno.

Los más modestos que tuve la oportunidad de ver en la primera época de voluntaria, se componen de una kitchen, un baño, uno o dos dormitorios, un living recibidor dividido por un tabique de madera o alguna cortina que hace las veces de divisorio detrás del cual se ubican las gallinitas.

Los departamentos privados más elegantes de nueva Córdoba, según las descripciones de Mariana reciben pocos  gallos en el lugar,  aquí es por una cuestión de que los consorcios no quieren que esta actividad se realice, aún cuando ellos son los dueños, se agrupan pocas  prostitutas en estos pisos para atender telefónicamente, hacer servicios domiciliarios o a hoteles de categoría.

Mariana, que conoce a muchas personas del ambiente que se formaron con ella como dueña del prostíbulo, me dio una larga lista de nombres y nuevos lugares para seguir con mi trabajo, debo mencionar que me confió que visita estos lugares con la excusa de saludar a las chicas que trabajaban con ella, de esta manera no solo observa como va el negocio de otros, sino que arregla con esas mismas chicas para que traigan a los clientes a su casa, por ello les da un porcentaje mayor al que ganan en el otro lugar sin que dejen de trabajar para otros y sin dejar de ganar ella a costa de los demás.  

 

Estas casonas, localizados en el radio céntrico de la ciudad, presentan una entrada principal, sin salida de emergencia; se ubican generalmente en la planta baja o en un primer piso con acceso por escaleras; la fachada es de presentación muy sencilla, por lo que pasan casi desapercibidas para el transeúnte común. En las cuadras céntricas, se confunden con las vidrieras de los negocios; algunas de ellas tienen paradas de colectivos en la puerta.

Estas casonas están compuestas por dos o tres baños, varias habitaciones, un recibidor, cocina, un gran living con sillones mesitas ratonas, con varios ceniceros de vidrio,  grandes ventanales con cortinas oscuras, jarrones con  flores artificiales. En el centro del recinto en algunas de ellas se encuentran alfombras de gran tamaño que disimulan las imperfecciones del viejo piso, adornos en las paredes que van desde cuadros a objetos que se adquieren en cualquier comercio de regalos; en todos los casos la luz artificial es de color azul o roja. Estos lugares, que son los principales de la casa y donde esperan los clientes, siempre están bien equipados y, en algunos casos, también hay barras de bar donde se ofrecen bebidas.

Los dormitorios, sencillos, con una cama de dos plazas, tienen mesas de luz a ambos lados con sus respectivos veladores y ceniceros, un sillón que puede ser simple o de dos cuerpos y un perchero.

Las paredes por lo general están pintadas de colores rojo o azul oscuro; esto, junto con el cortinado que es oscuro, quitan la luz natural a la habitación, generando sólo con la luz artificial el escenario propicio para el encuentro intimo; las paredes laterales, o a veces el techo, presentan un gran espejo.

El suelo de la habitación  por lo general está cubierto por una gran alfombra, sobre todo en las que se ubican en un primer piso, lo que ayuda a atenuar el ruido y el taconeo constante. 

 

 Estos lugares los encontramos en departamentos u oficinas donde siempre hay una encargada que atiende el teléfono vendiendo los servicios a domicilio y a hotel, en estas también se encuentran otro tipos de servicios que muchas veces hacen de cortina de humo para disimular la actividad como son las promotoras o modelos para eventos, estas agencias cuentan con departamentos en diferentes edificios a los cuales las mujeres se dirigen para esperar a los clientes solo cuando se concretó un llamado.

Para la selección de este trabajo tomé el relato de Rosita, ella es una joven con una educación secundaria completa que buscó trabajo en varias partes, encontrando solo este como salida por la falta de experiencia, tiene una muy buena presencia y una voz agradable que a educado para poder vender telefónicamente, ella no se dedica a la profesión sexual con acceso carnal, estaría en una categoría de prostituta virtual, si bien no se reconoce como tal,  ella  se dedica a trabajar la subjetividad del sujeto que está del otro lado de la línea.  Maneja los catálogos del Chat  y a través del discurso  vende  un encuentro sexual, un show porno, una compañía femenina a algún evento, o una modelo exuberante.

 Parte del relato de Rosita  :

 

 “ empecé a trabajar acá en el año dos mil…cansada de  buscar trabajo de dejar currículum en todos lados y de presentarme  para entrevistas de esas que te miran y con la cara te corren […]  terminé  llamando a un aviso que salía y salía en  La Voz , yo

pensaba que pretenciosos estos que nadie les dura, pero era el aviso  para la agencia… tenia que atender tipos por teléfono con voz seductora y vender los servicios[…] me costó un poco al principio no estaba acostumbrada a las cosas que te preguntan los tipos[…] los normales te tratan bien preguntan los servicios y el precio nada más y arreglan la salida…los pendejos te dicen cosas se ríen y cuelgan…los calientes te hacen hablar y se masturban… los viejos te  hacen calentarle la cabeza un poco hasta que les arranca la chata[…]las minas también llaman y es un problema, quieren tipos musculosos y bien dotados…son más jodidas que los tipos…deben  pensar que una les hace la prueba de calidad acá[…]otro servicio que vendo es  para eventos o fiestas empresariales…a estas no van todas las minas del plantel…son unas pocas, las más bonitas, los mejores lomos, son las que se muestran en el Chat, y las que tienen fotos en el catálogo[…] Es un trabajo piola este…gano bien, lo único es que estoy encerrada  todo el día[…]acá viene a la oficina la dueña o el marido a cualquier hora, a buscar el dinero[…]Cuando entra un llamado lo atiendo si es servicio a domicilio o a hotel, hago el arreglo y envío un mensaje de texto con hora, precio   tratado y lugar de encuentro a la mina.

Las chicas se juntan acá en el edificio en el bar de abajo, como un cliente cualquiera y si van a eventos o fiestas se cambian en esta oficina y se van.

Cuando regresan dejan el dinero  que cobraron y  les pago en el momento el  servicio que es el 50 % del valor, registro el ingreso y  sigo con mi tarea.

Yo trabajo desde las ocho hasta las cuatro, después atiende una chica que labura hasta la  medianoche y después viene la dueña que maneja  la madrugada.

 A la noche a las minas la dueña las aloja en uno de los departamentos que tiene en este edificio [..]”  

 

 

En esta trama social que se teje entre estas categorías ( casas, departamentos y agencias) en el relato de las prostitutas como sujetos sociales que interpretan el mundo en el que conviven se ponen en juego sus propios valores, estos interlocutores brindan pistas metadiscursivas. Briones y Golluscio (1994) que indican la posición del interlocutor respecto a la narración.

 

En estas narraciones  y el trabajo de observación y descripción  están los capitales que se maneja,   el de la lógica de la práctica inscripto en el hábitus de estas mujeres, no es fácil hablar de la práctica de otro modo que en forma negativa, y sobre todo de la práctica en lo que ella tiene de más mecánico en apariencia, de más opuesto a la lógica del pensamiento y del discurso. Bourdieu (2007)

 Estando este capital simbólico muy relacionado a la violencia simbólica, el que se las explote comercialmente y sexualmente habla claramente de la circulación  y del intercambio de  bienes materiales y simbólicos entre las mismas prostitutas y sus maridos (gallos que pisan), en contraste con lo que sucede con los clientes. 

Con los gallos que pasan (clientes), las prostitutas ejercen un tipo de poder  que despliegan rutinariamente en su vida social, en donde hay una especie de complicidad por parte de quienes son sometidos a él.

Todas estas formas de violencia, ya sean física, económica o simbólica ejercen algún tipo de  dominación dentro de las jerarquías del gallinero.  

La dominación masculina   planteada  en un artículo de Bourdieu (1996) titulado la violencia simbólica: una contención del cuerpo. Donde el autor  dice“…El dominio masculino está suficientemente bien asegurado como para no requerir justificación: puede limitarse a ser y a manifestarse en costumbres y discursos que enuncian el ser conforme a la evidencia, contribuyendo así a ajustar los dichos con los hechos. La visión dominante de la división sexual se expresa en discursos como los refranes, proverbios, enigmas, cantos, poemas o en representaciones gráficas como las decoraciones murales, los adornos de la cerámica o de los tejidos. Pero se expresa también en objetos técnicos o en prácticas: por ejemplo, en la estructuración del espacio…”

En estos relatos encontramos como  dan cuenta las prostitutas de las jerarquías sociales  de la prostitución a través de las categorizaciones y el surgimiento de la práctica de la prostitución como actividad laboral.

Desde la antropología  Geertz (1973) hace un comentario metasocial sobre la cuestión de clasificar a los seres humanos en estamentos jerárquicos con su riña de gallos, demostrando con esta descripción las tensiones jerárquicas de una realidad jerarquizante que describe el temperamento de una sociedad.

En el caso de las prostitutas también hay una realidad que muestra las tensiones de las diferentes jerarquías al interior de los prostíbulos.

Cuando Mariana menciona que pone huevos también está diciendo lo que hace con su cuerpo, pone el cuerpo en todo el sentido de la palabra, hay en todo esto una performance  de la prostituta, el cuerpo  también tiene su lugar jerárquico dentro de la actividad de las prostitutas.

 

B) Prostitutas : Las gallinas

“Las gallinas del otro gallinero, las de más arriba están bien […] hacen pocos pases y se llenan de guita […] las gallinitas de aquí tienen que aguantar lo que venga […] por donde sea… y con quien sea […] hay que poner el cuerpo…sino el gallo nos despluma con los descuentos (Leila, 48 años)

 

Las  trabajadoras sexuales  poseen el poder  del dominado, pero también dominan. Desde la espacialización  de su pequeño  mundo, descubren y despliegan su fuerza, las prostitutas tienen el poder   que emana de su cuerpo erótico.

Cada trabajadora sexual  desarrolla de manera diferencial, como todos los oprimidos, un potencial de poder que ha veces surge del opresor para el cual trabajan o de la convivencia en el ambiente. 

El poder de estas mujeres emana de la valoración social y cultural de sus cuerpos y de su sexualidad. Foucault (1980:32) analiza el poder en y desde el cuerpo:

... el cuerpo está inmerso en un campo político; las relaciones sobre el poder son una presa inmediata, lo cercan, lo marcan, lo doman, lo someten a suplicio, lo fuerzan a unos trabajos, lo obligan a unas ceremonias, exigen de él unos signos. Este cerco político del cuerpo va unido, de acuerdo con unas relaciones complejas y recíprocas, a la utilización económica del cuerpo; el cuerpo, en una buena parte, está imbuido de relaciones de poder y de dominación, como fuerza de producción; pero en cambio su constitución como fuerza de trabajo sólo es posible si se halla prendido en un sistema de sujeción (en el que la necesidad es también un instrumento político cuidadosamente dispuesto, calculado y utilizado). El cuerpo sólo se convierte en fuerza útil cuando es cuerpo productivo y cuerpo sometido.

El cuerpo y la sexualidad de las trabajadoras sexuales  es en efecto, un campo político definido, disciplinado para la producción y para la reproducción, construidos ambos campos como disposiciones sentidas, necesidades femeninas, irrenunciables. El cuerpo de las mujeres es un cuerpo sujeto y, ellas encuentran fundamento a su sometimiento en sus cuerpos, pero también su cuerpo y su sexualidad son el núcleo de sus poderes.

Así  como  Foucault (1980:11-37) define al cuerpo como un espacio político privilegiado. las trabajadoras sexuales, a diferencia de las demás mujeres y hombres, son su cuerpo.

Para Franca Basaglia (1983:35), el cuerpo femenino de una mujer cualquiera dentro de la sociedad, es la base para definir la condición de la mujer y la apreciación patriarcal dominante que la considera un don natural: "El ser considerada cuerpo-para-otros, para entregarse al hombre o procrear, ha impedido a la mujer ser considerada como sujeto histórico social, ya que su subjetividad ha sido reducida y aprisionada dentro de una sexualidad esencialmente para otros, con la función específica de la: reproducción".

Cuerpo y sexualidad sobrevalorados son ejes sobre los que se estructura su condición genérica y la opresión. Son los principios que las mantienen en la dependencia y son también los espacios en los cuales se funda y se desarrolla la opresión que totaliza sus vidas, como grupo social y como particulares. Por esto, al mismo tiempo cuerpo y sexualidad son sus instrumentos y sus espacios de poder, porque están a disposición de la sociedad y de la historia, en la forma en que cada sociedad ha necesitado y decidido que sea.

La esencia política de la mujer se estructura sobre los mismos aspectos: tanto la identidad y la enemistad entre las mujeres, como la rivalidad de quienes compiten entre sí.

Sobre la historicidad del cuerpo, de la sexualidad y de la subjetividad, se desenvuelven contradicciones que confluyen de manera simultánea en un proceso liberador. Concepciones del mundo, como la ideología de la feminidad y el feminismo se organizan en torno a esos ejes históricos, vitales de las mujeres:

 

 

Gallos que pisan

 

“Los gallos que  pisan son los que nosotras tenemos de maridos, ellos nos manejan, cuando trabajamos ellos siempre vigilan que un cliente nos pague, nos cuidan…a ellos los llamamos 840 como para disimular y que la gente no sepa que son personas, el 8 es un artículo y el 40 es un inciso de una contravención policial ligada a los tipos que hacen trabajar a su mujeres, por esos son los 840…hay quienes los llaman fiolos, o chulos, pero el chulo nosotras lo vemos más como nombre para el que maneja homosexuales[…] nosotras preferimos llamarlo gallo a nuestro marido…

Hay diferentes gallos que pisan…están los que tienen una sola mujer…los que manejan varias…los que tienen un lugar instalado…los que manejan mujeres en la calle…los que organizan eventos y venden a sus mujeres…los que conviven con estas mujeres, los que no…”(Carla,,45 años)

 

El dueño del gallinero es otro de los gallos que pisa este un personaje un tanto escurridizo no se deja ver fácilmente, el relato de Gabriela me llevó a entender los vínculos que se tejen dentro y fuera del ambiente de la prostitución, ella me dijo en su momento 

             “yo conocí al dueño hace ya más de diez años[…]empecé en una casa del Bv. IIlia en donde el traía a los amigos a jugar al pocker y a beber  todos los fines de semana[…] a mi me contrataba para que limpiara y los atendiera…como empleada domestica[…]yo preparaba algunas veces pizzas, a veces picadas  con cerveza, en el invierno les hacia ravioles o fideos con tuco con vino tinto…después le daban al whisky y a las masitas finas[…] yo hacia los mandados, la comida y después que se iban limpiaba…el señor traía siempre amigas diferentes, que se rechupaban con ellos y se daban entre todos…yo encerrada y sentadita en la cocina esperaba hasta que el señor terminaba la juerga[…] entraba a la cocina y me decía “Gabriela usted no ha visto ni oído nada”…si señor, le respondía y me tiraba la plata sobre la mesada y decía, “cierre todo, apague las luces, cierre el gas y la espero el viernes a las 18 hs. Va ha encontrar la lista de mercaderías que debe comprar con el dinero, nos vemos”… así todos los fines de semana[…] El señor era un importante abogado, pero tenia un defecto, le gustaba tanto la timba, como el whisky  y las minas, eran su perdición…cuando me dijo que tenia que ocuparme de limpiar otra casa me agarre la cabeza, pensé que se había enterado la señora y que lo había corrido, pero mi señor era zorro viejo, perdía el pelo pero no la maña[…] la nueva casona era el pago que recibió por un juicio, me dijo entonces[…]  la casa era más amplia, tenía más dependencias…y allá fui a limpiar la nueva casita de mi señor[…] para sorpresa mía un buen día me dijo, “Gabriela has sido todos estos años una muy buena y fiel empleada te voy a premiar”, yo pensé que me daría una propina…lo que me dio fue trabajo de encargada en esta casona, con sueldo, y obra social…y me hizo firmar un montón de papeles que no me dejó leer …solo me dijo que eran tramites legales…yo confiaba que  serían los papeles para que me jubilara algún día […] lo de la casa era mucho trabajo comparado con el anterior, acá venían tantos amigos a usar el sauna seco que mandó hacer, a ver películas porno que el traía de sus viajes al extranjero, a  comer, a jugar, a chupar, a ver los show de bailarinas… no se terminaba más, se mando hacer una barra de madera lustrada que no existía en Córdoba… todos se lo decían… me mandó a comprar cristalería fina, las mejores bebidas, trajo sillones de piel suave, para el living, que tenía una iluminación natural y de color, por el vidrio del techo…un lujo…se daba la gran vida mi señor[…] El decía que ese era su paraíso terrenal  que la vida había que celebrarla […] vos no entendés Gabriela”, me decía, la muerte es como un espejo de la vida terrenal… y como vivas en la tierra vivirás en el cielo…así pasaron los años y mi señor convirtió esa gran casa en un palacio de lujo y placer […] tenía tantas chicas.

Esa fue la vida de mi señor…hace algunos años murió[…]uno de sus empleados del estudio se presentó a darme la noticia y a notificarme para que pasara por el estudio a  verificar unas firmas de una escritura…yo era propietaria legal del lugar sin saberlo…esa casa fue el pago que recibió mi señor  por un partido de pocker que ganó…no era el pago por un juicio,  la puso a mi nombre para no tener que perderla en la revancha…de ese modo supuestamente la había vendido…para los amigos,¡no!…yo de la noche a la mañana tenía una casona […] pero, como mi señor no comía clavos, puso en esos mismos papeles que firmé, condiciones…hecha la ley, hecha la trampa…y las reglas eran, que siguiera funcionando la casa con la misma actividad que tenía, solo que los ingresos que le correspondían al dueño por los servicios prestados eran una parte para pagar las coimas policiales, de las cuales se encargarían los abogados amigos, otra parte para impuestos y arreglos a la propiedad…mi sueldo y los insumos, el cincuenta por ciento era dinero de las chicas…mientras estaba mi señor jamás nos molestó la policía…yo no sé si los amigos pagaban o no las coimas, pero dos por tres aparecía la yuta…y en el allanamiento se llevaba los televisores, los equipos de música… en vida de mi señor todo relumbraba, el señor había diseñado un sistema como en el casino, con fichas de colores y de formas variadas que se le entregaban a la chica…estas fichas representaban el tipo de servicio y el valor del mismo…con los allanamientos empecé a esconder la plata, los equipos se recuperaban con los papeles en jefatura, la plata no la devolvían […]  sin el dueño ya no era lo mismo el gallinero, los abogados no pagaban lo mismo que antes, por los servicios […]  las chicas empezaron a traer tipos de la calle, empezamos a hacer funcionar el lugar de noche, las chicas se paraban en la puerta y se levantaban a los tipos que pasaban en autos[…] tapamos el vidrio de colores del techo y le pusimos focos, para utilizar ese espacio a la noche y así poder vender bebidas […] se levantó el negocio…un buen día aparecieron en la casa  cuatro mujeres que eran  de las chicas del señor en Brasil, mi señor tenia  varias casas en diferentes países[…] las brasileñas  tenían la dirección de acá y llegaron creyendo encontrarlo[…] El les había propuesto venir a vivir a la Argentina […] unas reinas las tipas, nosotras unas gallinas a su lado[ …] hasta el día de hoy que está instalada una de ellas como dueña y señora […] baila como una diosa!…gracia a ellas, y todo lo que saben del mundo este negocio se levantó de nuevo …`] los tipos locos por el show de garotas […]pagan lo que sea por un polvo de las negras.

 

El relato  de Gabriela, es riquísimo en las descripciones que hace de como y de que manera se conformó el campo y como se fue transformando el escenario, como las idas y venidas sociales, el cruce de étnias, conforman esta trama, como se ponen de manifiesto los roles dentro del campo, como se configuran las prácticas, como maneja y se maneja el poder político, económico y social en nuestra ciudad.

Es interesantísimo el nexo religioso que está implícito en toda esta descripción, nexo que la mujer que relata desconoce, ella solo cuenta y repite las palabras de su patrón, todo este escenario que arma el hombre está basado en su religión, en sus creencias, Gabriela cree que las mujeres para el son una perdición, mientras que el arma su palacio como un paraíso, demostrando con esto  que es el estado de plenitud al cual el pretende acceder a la hora de su muerte, esto es parte de la religión musulmana.

 

En estos  casos expuestos se ve la clara diferencia entre los lugares, el cambio que paulatinamente se da en el campo de la prostitución en Córdoba, tanto en la diferencia del discurso como en el tipo de servicio que se brinda.

El acento está puesto en como se ha convertido el  escenario, como se representa,  como se ha capitalizado este negocio en  una sociedad globalizada. Y el papel que cobra la tecnología en la liberalización de las conductas sexuales.

 

Los gallos que pasan

“…Los gallos que pasan son los clientes, pasan con una[…] por eso llamamos pase al momento de […]como en todos lados hay buenos y malos gallos que pasan…están los que pasan para sacarse la ganas…los que se enamoran y te quieren sacar de esta vida…los que te tratan como una esclava sexual y quieren hacer de todo y que les hagas de todo…los que fantasean, que se disfrazan, o  se desnudan…los mazo, que se golpean, que piden que los golpees…los que dicen estupideces, que le piden perdón a sus mujeres, a sus madres mientras  lo hacen con nosotras…los que pagan en el lugar o en el domicilio…los que se hacen los novios y no te quieren pagar…(Loli, 23 años)

 

 

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